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Creadoras de #Imposibilidades

Un Bicho Raro Indescifrable

Siempre me sentí un bicho raro.

Demasiado alta para mi edad, introvertida y callada.

Podía percibir cosas que nadie más, me afectaban más las cosas que a otros.

No era ni muy bonita, ni la más inteligente, era la niña que buscaba sentarse en la última esquina del salón, para pasar desapercibida.

Para mis papás era raro, lo mucho me me afectaban las cosas (para ellos siempre exageraba todo) lo tímida que era fuera de casa, y muchas veces eran condescendientes conmigo.

Como si me dieran por mi lado, porque había algo, que no podían descifrar (creo que aún les pasa eso). Y lo mismo mis maestros, quizás algunos me vieron como: “la niña rara de la esquina”.

Y si, muchas veces, me sentí sola, insuficiente, inadecuada y que no pertenecía. 

Pero diseñe una estrategia para sobrevivir, entendí que debía adaptarme. Y ser más extrovertida como decía mi papá (cuando celebraba a mi hermana que era lo contrario que yo).

Aprendí a que cuando algo me dolía, no debía mostrarlo a todos.

Me entrené en leer a las personas, para que cuando me diera cuenta que ellas no sentían lo que yo, no pensaban como yo, yo lo pudiera ocultar de la mejor manera; y no pareciera el bicho raro una vez mas.

Y busqué encajar, pertenecer, hacer lo que otros, hablar como otros, y a veces hasta sentir como otros.

También recé muchas veces, para que Dios me hiciera bonita, creía que sin eso, jamás iba a pertenecer.

Pero en el fondo, debajo de todo eso, seguía siendo “EL BICHO RARO”, la que muchas veces pensaba diferente, revelde, y que muy pocas personas podían ver, como realmente verme. O quizás, aprendí a solo dejarme ver por unos cuantos.

Hasta que me canse, de buscar agradar a todos, antes que a mi misma, me cansé esperar la aceptacion, reconocimiento, de los demás.

De que me dijeran, como debo ser, qué tengo que hacer, a donde debo ir.

Me sentí atrapada en mi propia historia, intentando aparentar ser la que no soy, con tal de recibir el reconocimiento de los demás, mendigando muchas veces el cariño que yo misma no sabía como darme.

Exigiendo muchas veces el cariño de otros pero sin realmente mostrarme como soy, o peor aún, sin realmete apreciar quién soy.

Con mis rarezas, con mi magia. Ahí tuve que armarme de valor, para atreverme a “salir del closet”, y empezar a mostrarme, tal cual soy.

Hoy aún no todos pueden verme, pero YO SI.

Entendí que eso que me hace diferente, es justamente lo que me hace más especial, y que no necesito que los demás lo reconozcan (aunque a veces se me olvida), lo único que realmente necesito es amar mi bicho raro, y que no necesitaba que nadie más lo decifrara, más que yo misma.

Un abrazo

Mónica

Pd.Y así también encontré mi TRIBU esas personas que pertenecen a mi comunidad, que me permiten muchas veces guiarlas, ser de inspiración y también aprender mucho de ellas, que pueden  verme y que yo puedo verlas, y son lo mejor que me ha pasado en mi vida, y ellas son para mi, mis Super Human Club.

Pd. Si tu también te has sentido “un bicho raro”, quieres aprender a verte y reconocerte desde lo más grande y maravilloso, tengo algo para ti… (envíame un mensajito y platicamos).

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